¡Evitemos el cierre!La sala infantil de la Biblioteca Gloria Fuertes sufre cierres intermitentes
Desde hace unos meses los más jóvenes del barrio han encontrado cerradas las puertas de la sala infantil de la Biblioteca Municipal Gloria Fuertes durante las tardes. Si bien la Biblioteca abre todas las zonas durante las mañanas, parece ser que los problemas presupuestarios del Ayuntamiento y la consiguiente falta de personal, han llevado a sus responsables a recortar servicios.
Los vecinos del distrito de Barajas, que a menudo nos quejamos de la falta de acciones culturales en nuestra zona, no podemos quedarnos de brazos cruzados. Nuestra Biblioteca es, a menudo, el único lugar de contacto de nuestros pequeños con los libros, los cuentacuentos y la cultura. Para algunos niños y niñas es un lugar donde proveerse de información, investigar los temas que estudian en la escuela, hacer acopio de lectura para la semana y encontrarse con compañeros para hacer un trabajo cooperativo. Si la sala infantil se cierra durante la tarde significa que ningún niño o niña podrá hacer uso de ella y sin duda muy pocos padres podrán acercarse a tomar prestados materiales para ellos.
Los cierres, que de momento son intermitentes, nos inquietan. La decepción que provoca encontrar la sala cerrada desanima a muchos a acercarse a la Biblioteca; uno ya no sabe si tendrá que volverse a casa sin haber podido acceder a la sala. Los vecinos de Barajas tememos un recorte más drástico.
Los trabajadores de nuestra Biblioteca siguen atendiendo con profesionalidad a los usuarios que nos acercamos hasta allí aunque se hace notar la falta de personal. La fila de espera es a veces interminable a pesar de la diligencia con la que se despachan las peticiones de ayuda, los permisos para el uso de los ordenadores, los préstamos, las tramitaciones de nuevos carnets, la recolocación de los materiales, etc. Es habitual que tan solo dos trabajadores desempeñen todo este trabajo en horarios de máxima afluencia.
Queremos y reclamamos una Biblioteca digna, provista de todos los medios humanos, materiales y técnicos que merecen la ciudadanía y los trabajadores del siglo XXI. Todos sabemos que la crisis afecta también a las arcas del Ayuntamiento pero hay servicios que ya son esenciales y de los que no podemos prescindir. La cultura ha de estar al alcance de todos los vecinos y vecinas de Madrid y si hay que quitarse de alguna cosa quizá deban revisarse otras partidas.
Estamos seguros que entre todos lograremos encontrar una solución y que la Biblioteca que lleva el nombre de una de nuestras más singulares poetisas sea verdaderamente un lugar para la cultura y el encuentro.